07 octubre, 2009

Del Conocimiento Personal al Conocimiento Organizacional

Nonaka, Ikujiro (2000) La Empresa Creadora de Conocimiento en: HBR. Gestión del Conocimiento. Copyright 2007 Harvard Business School Publishing Corporation.

“En una economía donde lo único seguro es la incertidumbre, la única fuente de ventaja competitiva duradera y segura es el conocimiento.”(Nonaka, I., 2000, pp.1)

La espiral del conocimiento propuesta por Nonaka (2000), plantea que el conocimiento empieza con una persona, y que si se pone a disposición de los demás, se transformará en conocimiento organizacional. Esta disposición caracteriza a la empresa creadora de conocimiento y se basa en una interacción dinámica que da lugar a diferentes procesos:

o Socialización: consiste en que dos o más personas comparten su conocimiento tácito. Se entiende conocimiento tácito como el conocimiento más personal, soportado en los modelos mentales, creencias y perspectivas más arraigados, que se dan por sentado y no se expresan con facilidad. La socialización permite que una persona asimile las destrezas tácticas de otra mediante la observación e imitación, en otras palabras el conocimiento tácito de una persona pasa a ser tácito en otra.

o Articulación: se refiere a transformar el conocimiento de tácito a explícito, en otras palabras, es un acto reflexivo para lograr expresar lo inexpresable a través de metáforas que permiten conectar ideas y establecer discrepancias y luego a través de analogías que posibilitan conciliar las contradicciones de las metáforas y dar mayor estructuración a las ideas.

o Combinación: consiste en estandarizar el conocimiento explicito, volverlo producto a través del pensamiento lógico con la elaboración de modelos que permiten compilar conceptos y hacerlos transferibles.

o Internalización: se refiere a transformar el conocimiento explícito en tácito, en asimilar las nuevas destrezas y volver propios los modelos mentales que soportan dicho conocimiento.

Estas pautas de interacción de la empresa creadora de conocimiento se pueden asociar con la noción de aprendizaje como participación, donde aprender es acceder a una comunidad de práctica (Sfard, 1998; Lave y Wegner, 1991), la cual puede entenderse como “un agregado de personas quienes, a través de un compromiso conjunto en una iniciativa o proyecto, llegan a desarrollar y compartir formas de hacer las cosas, formas de hablar, creencias, valores, en suma, prácticas” (Greeno et. al., s.f.).

06 octubre, 2009

¿Aprendizaje como adquisisión o como participación? Metáforas del Aprendizaje


Sfar, A. (1998) On two metaphors for learning and the dangers of choosing just one. Educational Researcher, 27, No. 2, pp. 4-13. 

La metáfora que subyace a las concepciones tradicionales del aprendizaje es la metáfora de la adquisición. Esta metáfora concibe el aprendizaje como la adquisición y acumulación de conocimiento, el cual es considerado como una posesión o un bien (ya sea éste individual o público) cuya existencia es independiente a aquel quien lo posee. Según esta metáfora, el aprendizaje es un proceso fundamentalmente individual, donde el papel del estudiante es ser receptor (consumidor) o (re)constructor del conocimiento y el del profesor es ser proveedor, facilitador y mediador del conocimiento (Sfar, 1998).

A esta metáfora se asocian las perspectivas teóricas conductual y cognitiva , posturas que conciben el aprendizaje como un proceso de adquisición de asociaciones y habilidades, en el primer caso con énfasis en el aprendizaje de hábitos y en el segundo con énfasis en la formación de esquemas mentales o estructuras cognitivas (Collins et. al. 2001, pp. 4276-4277). 

Si bien la metáfora del aprendizaje como adquisición ha perdurado en la concepción de aprendizaje, una metáfora alternativa y que expone una noción diferente es la metáfora del aprendizaje como participación. Al entender la participación como “hacer parte” [taking part; being a part], el aprendizaje se concibe como el proceso de convertirse en parte de un todo mayor que el individuo, una comunidad. Así, según esta metáfora aprender es acceder a una comunidad de práctica (Sfard, 1998).

De acuerdo a lo anterior, el aprendizaje es un aspecto de la práctica en una comunidad y el conocimiento es en sí mismo actividad, por lo tanto, conocer no es poseer conocimiento sino “pertenecer, participar y comunicarse” (Sfar, 1998 p. 7). Según la metáfora del aprendizaje como participación, en el proceso de aprendizaje el papel del estudiante no es el de receptor sino el de participante periférico o aprendiz. Por su parte, el papel del profesor no es el de proveedor sino el de participante experto (preservador de la práctica/discurso) en la comunidad de práctica (Sfar, 1998).

05 octubre, 2009

Una organización de aprendizaje





Harvard Business Review
Por: David Garvin, Amy Edmondson y Francesca Gino


Los líderes creen que para que una organización aprenda, basta con una visión clara y con proporcionar incentivos correctos. Este supuesto es deficiente en un contexto de avances en tecnología y de cambios en las preferencias de los clientes.

http://www.elespectador.com/impreso/negocios/articuloimpreso-una-organizacion-de-aprendizaje

11 septiembre, 2009

Etimología de la palabra Aprender


"La etimología inmediata del verbo aprender es apprehendo (o apprendo), is,ere, hendi, hensum (3ª). Significa apoderarse de algo ya sea en sentido material, que es el sentido originario de prehendo, o en sentido espiritual. En ambos casos puede tener la misma significación que el verbo castellano coger, admitiendo sus derivados: acoger, recoger, etc. Otro sentido es el de aprendo, como incluir algo en algo. Éste no es el originario, sino que se da por influencia del verbo comprehendo. (...) Otro verbo, más radical, de la misma familia, es aprenso, que significa tomar con vigor y con fuerza. Algunos derivados son apprehensio, apprenso, as, are y aprehensibilis, que significa comprensible, inteligible."

Citado de: Los desafíos del aprendizaje. GBH de L.
En: http://www.cicbue.com/biblioteca/LIBROS/los%20desafios%20del%20aprendizaje.pdf