Sfar, A. (1998) On two metaphors for learning and the dangers of choosing just one. Educational Researcher, 27, No. 2, pp. 4-13.
La metáfora que subyace a las concepciones tradicionales del aprendizaje es la metáfora de la adquisición. Esta metáfora concibe el aprendizaje como la adquisición y acumulación de conocimiento, el cual es considerado como una posesión o un bien (ya sea éste individual o público) cuya existencia es independiente a aquel quien lo posee. Según esta metáfora, el aprendizaje es un proceso fundamentalmente individual, donde el papel del estudiante es ser receptor (consumidor) o (re)constructor del conocimiento y el del profesor es ser proveedor, facilitador y mediador del conocimiento (Sfar, 1998).
A esta metáfora se asocian las perspectivas teóricas conductual y cognitiva , posturas que conciben el aprendizaje como un proceso de adquisición de asociaciones y habilidades, en el primer caso con énfasis en el aprendizaje de hábitos y en el segundo con énfasis en la formación de esquemas mentales o estructuras cognitivas (Collins et. al. 2001, pp. 4276-4277).
Si bien la metáfora del aprendizaje como adquisición ha perdurado en la concepción de aprendizaje, una metáfora alternativa y que expone una noción diferente es la metáfora del aprendizaje como participación. Al entender la participación como “hacer parte” [taking part; being a part], el aprendizaje se concibe como el proceso de convertirse en parte de un todo mayor que el individuo, una comunidad. Así, según esta metáfora aprender es acceder a una comunidad de práctica (Sfard, 1998).
De acuerdo a lo anterior, el aprendizaje es un aspecto de la práctica en una comunidad y el conocimiento es en sí mismo actividad, por lo tanto, conocer no es poseer conocimiento sino “pertenecer, participar y comunicarse” (Sfar, 1998 p. 7). Según la metáfora del aprendizaje como participación, en el proceso de aprendizaje el papel del estudiante no es el de receptor sino el de participante periférico o aprendiz. Por su parte, el papel del profesor no es el de proveedor sino el de participante experto (preservador de la práctica/discurso) en la comunidad de práctica (Sfar, 1998).